jueves, 30 de agosto de 2012

Por la puerta de atrás

Es algo que suele poner muy cachondos a los hombres y lo cierto es que, al menos a mí, también me excita sobre manera. Hablo del sexo anal. Comprendo que muchas mujeres todavía guarden ciertas reticencias el respecto, pero con un nivel de alto de fogosidad, el acto puede ser muy placentero.

En mi caso me gusta que me hagan de todo en la parte trasera: lamer, acariciar y penetrar. Me suele gustar especialmente cuando, en medio de un 69, los dedos y la lengua pasen indistintamente por los dos orificios. Después, en la penetración lo que de verdad me pone es sentirme como una furcia, si puede ser con los dos agujeros bien tapados.

No os penséis que soy ninguna musa sexual, esto con mi marido lo he probado sólo unas cuantas veces, pero ahora que me he decidido a probar nuevas experiencias no cierro ninguna puerta, absolutamente ninguna…

lunes, 27 de agosto de 2012

Amago

Pues tuve un conato de infidelidad este fin de semana. No fue algo premeditado, bueno quizás sí… Salí con unas amigas a cenar y a bailar el sábado. En ese sentido tengo suerte, mi marido ya no se pone celoso. Ejem… realmente no estoy segura de si eso es suerte o no, el caso es que no me puso demasiados problemas a que llegase a las 3 de la mañana.

La cena estuvo bien. Yo, que no estoy acostumbrada a beber, me animé muy rápido con un par de jarras de sangría (compartidas entre varias, eh?). Después decidimos ir a un sitio céntrico en el que se baila salsa. ¿Habéis estado alguna vez en un lugar así? No sé si era impresión mía, pero la tensión sexual se respiraba en el ambiente.

Ya me había pasado algo parecido hace no mucho, pero esta vez me puse mucho más cachonda. Un dominicano me sacó a la pista de baile y lo que hicimos fue frotarnos literalmente. Sentía su miembro duro en toda mi parte trasera, incluso lo toqué con las manos varias veces. Él llegó a acariciar mi coñito por encima de la ropa, quiso meter la mano pero me pareció demasiado. Mis amigas no dijeron nada, allí cada una estaba a lo suyo… Esto se acerca…

miércoles, 22 de agosto de 2012

Voy a ser infiel

Sé que suena tonto, pero es así. Hoy lo he decidido: voy a ser infiel. Voy a dar ese paso que quizás no tenga retorno. Siempre he valorado mucha la fidelidad en una relación de pareja, pero mis prioridades han cambiado. No me voy a sentir culpable si paso un rato de pasión con otra persona, igual que él no se siente culpable al casi no dirigirme la palabra cuando llega a casa.

Ahora somos una especie de compañeros de piso, con una responsabilidad en común: Itziar, nuestra hija. Los momentos de sexo son muy puntuales y, antes de tomar una determinación mayor, de momento voy a intentar volver a sentir cosas con otro hombre. Ahora se me plantean muchas dudas logísticas: ¿me voy de farra con mis amigas? ¿O busco algo discreto en la red?

No sé cuándo pasará, pero sé que pasará. Insisto en que no me voy a sentir culpable, aunque nunca imaginé que llegara a este límite. Y por cierto, sigo teniendo la libido por las nubes, así que físicamente necesito descargarme lo antes posible. Ya os iré contando las novedades…

lunes, 20 de agosto de 2012

Tengo sed

Hace muchísimo calor. Al menos en mi ciudad esto está siendo insufrible. Yo (que normalmente no es que beba demasiado) no paro de hidratarme. No seáis mal pensados: nada del alcohol: agua, refrescos sin gas, té helado, etc. Vamos, ese tipo de bebidas que te puedes terminar en un sorbo después de haberte gastado una pasta gansa.

¿En el sexo os gusta beber? Sí, ya sabéis a lo que me refiero: tragaos los fluidos del otro. En mi caso, no me importa aunque reconozco que me excita más que impregnen de semen otras partes de mi cuerpo, como los pechos o la propia cara. Me gusta sentir el chorro calentito en mi piel, aunque para hacerle eso a un hombre antes tengo que haberme quedado muy, muy satisfecha. Y como no es el caso, hace tiempo que no lo hago.

Otra cosa que me gusta mucho es entrelazar mi lengua con la otra persona cuando ambos acabamos de realizar sexo oral. Esa mezcla de fluidos en mi boca me pone bastante cachonda y es que ya se sabe, el refranero popular pocas veces falla: “Una mujer ha de ser una dama en la calle y una zorra en la cama”. Pues eso.

viernes, 17 de agosto de 2012

¿Intercambiamos?

¿Habéis ido alguna vez a un local de intercambio? Yo tampoco. Pero no puedo dejar de imaginar cómo sería. He leído que suelen ser los hombres los que ‘arrastran’ a sus mujeres. Incluso que a algunos les pone bastante que a sus ‘hembras’ las posean otros machos delante de ellos. Les gusta sentirse cornudos. De hecho, en el argot se denominan ‘cornudos consentidos’, y los que la penetran, ‘corneadores’. Sí, la verdad es que tiene su lógica.

Claro, a mí si voy me gustaría eso: que me follen entre varios. No me da especial morbo que me vea mi marido y tampoco me lo imagino a él disfrutando de ello. Creo que podríamos abrir una puerta peligrosa, pero a la vez me atrae. Y por un lado, al hacerlo delante de él no le engaño, ¿no? También está la posibilidad de realizar un intercambio, así todos disfrutamos.

He meditado sobre eso: sería como cuando alguien te entra en una discoteca, pero por… parejas. Y, por supuesto, tiene que haber un consenso. Es decir, me imagino que ella está muy buena y él es horrible y se me quitan las ganas. Voy a tener que darle alguna vueltecilla más a esto, aunque me encantaría que me contaseis vuestras experiencias, si las tenéis…

miércoles, 15 de agosto de 2012

Olores

Siempre me he considerado una persona estándar en cuanto al sexo se refiere. Creía que mis fantasías, gustos y preferencias eran las normales, pero quizás estaba equivocada. Me he dado cuenta de que el olor me pone (y mucho). Y no, no me refiero al desodorante que anuncian en la televisión, que se supone nos trae a todas locas. Me refiero a olores auténticos, impactantes.

Es lo que sucede cuando, después de una larga sesión de sexo salvaje, la habitación acaba impregnada por los flujos de ambos, por el sudor de los dos y por un olor que es muy característico. Yo hace tiempo que no me veo en una de estas (acompañada), pero hace muy poquito me pegué un homenaje yo solita.

Mi marido y mi hija se marcharon al cine, a ver una de dibujos animados que yo cada día aguanto menos. Alegué un gran dolor de cabeza para -ironías de la vida- entregarme completamente al onanismo. Primero con el agua de la ducha, después con la mano, luego con el juguetito. Aquello terminó siendo vicio, un vicio total. Me volví loca: restregaba mis braguitas contra mis partes bajas y, al olerlas, me excitaba mucho más. Tuve cinco orgasmos: lo dicho, estoy muy perra.

lunes, 13 de agosto de 2012

¿Uniformes? Mejor Profesora y estudiante

Nunca he sido mucho de hombres con uniforme, la verdad. Nunca me escucharéis (leeréis, en este caso) halagar sin mesura a los policías, bomberos y demás fauna con vestimenta similar. Que conste, respeto mucho sus oficios pero no me excita más un tío porque lleve pistola, manguera o gorrita. Lo siento, soy así.

Sin embargo, sí que me pone a tono una fantasía que he recordado en los últimos días. Como os venía comentando, estoy empezando a conocer las redes de contactos para encontrar una posible ‘futura aventura’. Ahora estoy probando una que por lo visto es muy famosa. Se llama ‘Ashley Madison’, pero no me convence mucho porque a las primeras de cambio… hay que pagar.

Por eso últimamente hasta me meto en chat convencionales. Sí, de los de toda la vida: ‘Amistad’, ‘Ligar’ y cosas así. Estuve hablando un rato con un chico joven (al menos eso decía él). Tenía 23 años (yo le saco unos cuantos) y estaba estudiando. Para el/la que no se acuerde, yo trabajo como profesora de niños más bien pequeños, pero siempre me ha gustado fantasear con que soy una reputada catedrática que tiene que aprobar a un mal estudiante… Me gustaba pensar que me lo hacía salvajemente en la mesa, tirando al suelo el examen que él mismo había suspendido. Quizás algún día…

sábado, 11 de agosto de 2012

Reflexiones sobre posturas y demás

Hoy me apetece hablar de posturas (sexuales, se entiende). Hace unos días, harta del tedioso ‘misionero’, le dije a mi marido que probáramos algo nuevo. No sé, no me apetecía estar arriba (es que no estoy en forma, la verdad). Así que después de mucho probar, me decidí por sentarme en una mesa y que él me bombeara de pie. La cosa se nos dio regular: él se encogía demasiado y pudo aguantar poco tiempo. No me dio tiempo a llegar al orgasmo, así que a fingir otra vez.

Pero empiezo a darme cuenta de que el problema no soy yo: tengo la líbido por las nubes, pero ya no congeniamos como antes. Pensaba que esa química electrizante del principio siempre permanecía, pero creo que me equivocaba.

Tengo ganas de hacerlo de mil maneras posibles. Un fin de semana sin más preocupación que refrescarme entre medias de coito y coito. Eso es lo que verdaderamente echo de menos. La vida adulta (con el trabajo, la niña, un matrimonio cada vez más infeliz) es demasiado aburrida. Necesito desconectar de verdad. De momento, me conformo con hacerlo con el pensamiento y os aseguro que vuelo a lugares increíbles…

jueves, 9 de agosto de 2012

Mujer contra mujer

Bueno, de momento no he avanzado nada en mis gestiones virtuales. Un par de charlas subiditas de tono y poco más. De momento, una cita real es demasiado para mí. Así que de vuelta a la realidad, todo sigue más o menos igual. Sigo pasando la mayor parte del día en la piscina con mi hija (mi marido ahora trabaja otro par de semanas) y a veces me pasan cosas interesantes.

Esta vez fue en el vestuario/baño. Yo bajo en bikini y con un pareo o algo similar por encima, pero lógicamente cuando tengo que ir al servicio, pues me paso por los vestuarios. No os creáis que esto es tan normal. Anonada me quedé cuando leí que todo un campeón olímpico como Ryan Lochte reconocía orinar en la piscina en la que luego competía. Hombres…

El caso es que ayer, como tantos otros días, fui al servicio y en el vestuario había una chica preciosa. Debía tener unos 20 años, medio mulata, una cuerpo de infarto y una cara de niña buena que pondría nervioso/a a cualquiera. Imagino que venía como invitada de alguien y se estaba cambiando así que la vi…desnuda. Nuestras miradas se cruzaron durante unos segundos y yo terminé la ‘faena’ muy rápido. Me había excitado, así que la siesta fue completamente en homenaje a la joven desconocida. Nunca lo he hecho con una mujer, pero ya que estamos, no me cierro puertas…

martes, 7 de agosto de 2012

Ligoteo virtual

Me siento como una quinceañera coquetona, pero de forma virtual. Como ya os dije, me he registrado en una página de contactos y ahora mantengo charlas con pretendientes que están al otro lado de la pantalla. Es como ligar en una discoteca pero en lugar de ofrecer una copa, te envían un emoticono… Cómo cambia la vida.

Yo aún no he puesto una fotografía. La verdad es que me da bastante vergüenza encontrarme con alguien que me conozca por casualidad. Aunque no lo creáis, esas cosas pasan. El mundo es un pañuelo y, yo, por el momento, quiero mantener mis fantasías en el más absoluto de los anonimatos. Eso sí, si veo que puede merecer la pena ya me encargaré de dar un paso al frente… aunque sea virtual.

El caso es que estoy un poco confusa con el tema de las fotografías. Siempre he sido un poco ingenua, pero no me considero gilipollas. No es normal que la mitad de los tíos tengan en su perfil una imagen que se asemeje tanto al Cristiano Ronaldo más provocativo. Lo siento, no me lo creo. Si de verdad tuvieran todos esos cuerpos, no estarían buscando flirtear por internet. Vamos, digo yo…

Pues eso, que de momento no he pasado del típico tonteillo, ninguno me ha dado la suficiente confianza para ello. Voy a seguir indagando, que imagino que entre tanto hombre disponible, alguno habrá potable… ¿no?

domingo, 5 de agosto de 2012

Depresión post-vacacional

Y no, no es por lo bien que me lo he pasado en San Juan, junto a mi marido y a mi hija. Más bien es todo lo contrario. De Itziar no tengo queja, obviamente. Sólo las madres entenderán el profundo amor que se profesa a un vástago. Me encanta estar con ella. Pero el viaje, precisamente, estaba concebido para otra cosa. En Alicante se encuentra la hermana de mi marido y la idea es que nuestra hija se quedara con ella un par de días para dejarnos solos, relajados, tranquilos pero sobre todo… solos.

Es curioso, hacía mucho tiempo que no estaba a solas con mi marido durante tantas horas seguidas. Siempre he pensado que en las relaciones de confianza llega un momento en que los silencios no son incómodos, son naturales. Todo lo contrario que al principio, cuando no conoces a la otra persona y no sabes muy bien qué decir. Esa sensación es la que he tenido en estos días con mi esposo. La situación es más bien preocupante, teniendo en cuenta que llevamos juntos diez años (dos de relación y ocho de matrimonio).

Se ha perdido la electricidad, el feeling, la conexión. Obviamente, esto también se ha extrapolado al terreno sexual. Lo esperado en una pareja que lleva sin poder estar a solas muchos meses es que la pasión de desborde. Vamos, no haber salido de la habitación del hotel. Pues todo lo contrario. Me asfixiaba en esas cuatro paredes y el sexo ha sido… normalito. He tenido que volver a fingir orgasmos, no ha quedado otra.

Con este panorama, comprenderéis que mi estado anímico no es el mejor. Tengo serias dudas sobre si soy feliz en mi matrimonio. ¿Será solamente una racha pasajera? No lo sé, pero necesito comprobarlo de alguna manera y el único modo es saber si podré volver a sentir algunas cosas con otra persona. Me lo voy a tomar con calma y voy a utilizar la red para buscar potenciales contactos esporádicos. Tan sólo es una vaga idea, pero ya me he informado de que hay varias ‘redes sociales’ que de alguna manera, facilitan la infidelidad. Vamos, como un ‘Facebook’ para poner los cuernos. De momento, he encontrado ésta: ‘Romance Secreto’. Aviso a navegantes: ya estoy registrada…