¿Habéis ido alguna vez a un local de intercambio? Yo tampoco. Pero no puedo dejar de imaginar cómo sería. He leído que suelen ser los hombres los que ‘arrastran’ a sus mujeres. Incluso que a algunos les pone bastante que a sus ‘hembras’ las posean otros machos delante de ellos. Les gusta sentirse cornudos. De hecho, en el argot se denominan ‘cornudos consentidos’, y los que la penetran, ‘corneadores’. Sí, la verdad es que tiene su lógica.
Claro, a mí si voy me gustaría eso: que me follen entre varios. No me da especial morbo que me vea mi marido y tampoco me lo imagino a él disfrutando de ello. Creo que podríamos abrir una puerta peligrosa, pero a la vez me atrae. Y por un lado, al hacerlo delante de él no le engaño, ¿no?
También está la posibilidad de realizar un intercambio, así todos disfrutamos.
He meditado sobre eso: sería como cuando alguien te entra en una discoteca, pero por… parejas. Y, por supuesto, tiene que haber un consenso. Es decir, me imagino que ella está muy buena y él es horrible y se me quitan las ganas. Voy a tener que darle alguna vueltecilla más a esto, aunque me encantaría que me contaseis vuestras experiencias, si las tenéis…
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