Sé que suena tonto, pero es así. Hoy lo he decidido: voy a ser infiel. Voy a dar ese paso que quizás no tenga retorno. Siempre he valorado mucha la fidelidad en una relación de pareja, pero mis prioridades han cambiado. No me voy a sentir culpable si paso un rato de pasión con otra persona, igual que él no se siente culpable al casi no dirigirme la palabra cuando llega a casa.
Ahora somos una especie de compañeros de piso, con una responsabilidad en común: Itziar, nuestra hija. Los momentos de sexo son muy puntuales y, antes de tomar una determinación mayor, de momento voy a intentar volver a sentir cosas con otro hombre. Ahora se me plantean muchas dudas logísticas: ¿me voy de farra con mis amigas? ¿O busco algo discreto en la red?
No sé cuándo pasará, pero sé que pasará. Insisto en que no me voy a sentir culpable, aunque nunca imaginé que llegara a este límite. Y por cierto, sigo teniendo la libido por las nubes, así que físicamente necesito descargarme lo antes posible. Ya os iré contando las novedades…
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