Mi andadura en el mundo virtual ha sido breve, aunque menos intensa de lo que hubiese preferido. Lo cierto es que me veo obligada a dejaros porque mis contactos ‘traviesos’ se me han ido un poco de las manos y mi marido está con la mosca detrás de la oreja. Se me ocurrió darle mi número a un desconocido y ahora la situación es complicada.
Mi esposo averiguó en qué páginas andaba metida y ahora toda explicación es poco creíble, pero ya lo último es que me pille un blog en el que pongo por escrito mis más oscuras fantasías. Por eso, y hasta que el mar vuelva a estar en calma, me ausentaré de esta bitácora, que se queda en ‘stand by’, pero que espere que no se cierre del todo.
Si todo sale según lo previsto, antes de navidades volveré con energías renovadas, pero ahora tengo que irme. Hasta luego a todos/as. Volveré.
viernes, 14 de septiembre de 2012
lunes, 10 de septiembre de 2012
Amor prohibido
Ya sé que llego a comentarlo un poco tarde, pero tenéis que comprenderme, hoy he vuelto al trabajo. Estos días entra las cosas que había que preparar de mi hija y mis propias cosas no he tenido tiempo de escribir. La vuelta al cole, creedme, es más estresante cuando vas a trabajar que a sentarse en una silla a escuchar tonterías de un señor mayor. Aunque en esos momentos nos parecía el mayor infierno.
Bueno, a lo que vamos. Quería comentaros mi opinión sobre el vídeo de la concejala del PSOE Olvido hormigos pasando un buen rato. Sobre todo me ha encantado la intrahistoria, toda vez que ella es mujer y a mí por el momento me van los penes. Pero no me digáis que el culebrón no engancha: una mujer de alta alcurnia manda un vídeo a su joven amante, un plebeyo deportista del equipo del pueblo (lo del marido no se lo cree ni ella), que finalmente lo cuelga en la red por despecho. El caso es que la mujer está cerca de pedir su puesto por la gracia, aunque también es verdad que si no hubiera sido por esto nunca nadie la hubiera conocido fuera de Los Yébenes.
Al ver este curioso caso me he dado cuenta de los peligros que entraña una relación paralela. Y claro, es que no somos un trozo de carne y uno de los dos se puede enamorar. Y dejar una vida ya hecha por alguien a quien acabas de conocer no es tan sencillo. Yo de momento prefiero algo rapidito y sin compromiso, que para eso bastante tengo con lo de mi casa…
Bueno, a lo que vamos. Quería comentaros mi opinión sobre el vídeo de la concejala del PSOE Olvido hormigos pasando un buen rato. Sobre todo me ha encantado la intrahistoria, toda vez que ella es mujer y a mí por el momento me van los penes. Pero no me digáis que el culebrón no engancha: una mujer de alta alcurnia manda un vídeo a su joven amante, un plebeyo deportista del equipo del pueblo (lo del marido no se lo cree ni ella), que finalmente lo cuelga en la red por despecho. El caso es que la mujer está cerca de pedir su puesto por la gracia, aunque también es verdad que si no hubiera sido por esto nunca nadie la hubiera conocido fuera de Los Yébenes.
Al ver este curioso caso me he dado cuenta de los peligros que entraña una relación paralela. Y claro, es que no somos un trozo de carne y uno de los dos se puede enamorar. Y dejar una vida ya hecha por alguien a quien acabas de conocer no es tan sencillo. Yo de momento prefiero algo rapidito y sin compromiso, que para eso bastante tengo con lo de mi casa…
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jueves, 6 de septiembre de 2012
Mi nueva agenda
Quiero aprovechar estos pocos días que me quedan hasta que regrese al trabajo (vuelvo el próximo lunes), para dejar bien encauzada mi nueva agenda. Es la agenda ‘X’, un pequeño cuaderno con nombres, direcciones y números encriptados. Nada es lo que parece. Y realmente espero que no parezca nada malo, más que nada por si la encuentra mi marido.
Lo que he hecho es comenzar a crearme una red de contactos por medio de una página web. Por el momento, me he decidido por una en la que hablar con la gente sea gratis (creo que ya os hablé de ella, se llama ‘Romance Secreto’). Yo no soy de la cofradía del puño cerrado ni nada semejante, pero es que si hay que pagar antes de follar, pues apaga y vámonos. El rollo de tener una aventura es liberarte, desahogarte y todo eso, no agobiarte por cuestiones económicas.
Bueno, al grano. Me he creado un nombre falso y una dirección de correo electrónico únicamente para estos contactos. Mi móvil de momento mejor me lo reservo (y no está la cosa como para comprar otro nuevo). Ahora empezaré mi etapa de análisis y de criba de pretendientes. Sí, me lo estoy tomando muy en serio, es que hace muuucho que no echo un polvo en condiciones…
Lo que he hecho es comenzar a crearme una red de contactos por medio de una página web. Por el momento, me he decidido por una en la que hablar con la gente sea gratis (creo que ya os hablé de ella, se llama ‘Romance Secreto’). Yo no soy de la cofradía del puño cerrado ni nada semejante, pero es que si hay que pagar antes de follar, pues apaga y vámonos. El rollo de tener una aventura es liberarte, desahogarte y todo eso, no agobiarte por cuestiones económicas.
Bueno, al grano. Me he creado un nombre falso y una dirección de correo electrónico únicamente para estos contactos. Mi móvil de momento mejor me lo reservo (y no está la cosa como para comprar otro nuevo). Ahora empezaré mi etapa de análisis y de criba de pretendientes. Sí, me lo estoy tomando muy en serio, es que hace muuucho que no echo un polvo en condiciones…
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lunes, 3 de septiembre de 2012
Vuelta al cole
En una semana regreso al trabajo. Como ya han dicho en todos los telediarios españoles, en esta ocasión es una bendición y no un motivo para la queja. La cosa está muy malita y yo al menos me dedico a lo que me gusta: enseñar a niños (con mayores creo que no podría).
Reconozco que nunca he tenido un lío laboral. Me refiero a enrollarme con alguien del curro, vaya. Ha existido tonteo con algunos compañeros (sobre todo sustitutos), pero todos terminan sabiendo que estoy casada (maldito anillo) y se echan para atrás. No digo que yo siempre haya estado dispuesta, pero en alguna ocasión sí…
Y la ilusión me sigue embargando como cuando era pequeña. ¿Llegará algún novato buenorro? No pido tanto, un hombre de mediana edad o incluso más joven que yo, que sepa hablar (en este trabajo no todos saben) y que esté bien servido. Esto me proporcionaría una válvula de escape permanente y una opción asegurada para llevar a cabo mis fantasías. O al menos para tenerlas…
Reconozco que nunca he tenido un lío laboral. Me refiero a enrollarme con alguien del curro, vaya. Ha existido tonteo con algunos compañeros (sobre todo sustitutos), pero todos terminan sabiendo que estoy casada (maldito anillo) y se echan para atrás. No digo que yo siempre haya estado dispuesta, pero en alguna ocasión sí…
Y la ilusión me sigue embargando como cuando era pequeña. ¿Llegará algún novato buenorro? No pido tanto, un hombre de mediana edad o incluso más joven que yo, que sepa hablar (en este trabajo no todos saben) y que esté bien servido. Esto me proporcionaría una válvula de escape permanente y una opción asegurada para llevar a cabo mis fantasías. O al menos para tenerlas…
jueves, 30 de agosto de 2012
Por la puerta de atrás
Es algo que suele poner muy cachondos a los hombres y lo cierto es que, al menos a mí, también me excita sobre manera. Hablo del sexo anal. Comprendo que muchas mujeres todavía guarden ciertas reticencias el respecto, pero con un nivel de alto de fogosidad, el acto puede ser muy placentero.
En mi caso me gusta que me hagan de todo en la parte trasera: lamer, acariciar y penetrar. Me suele gustar especialmente cuando, en medio de un 69, los dedos y la lengua pasen indistintamente por los dos orificios. Después, en la penetración lo que de verdad me pone es sentirme como una furcia, si puede ser con los dos agujeros bien tapados.
No os penséis que soy ninguna musa sexual, esto con mi marido lo he probado sólo unas cuantas veces, pero ahora que me he decidido a probar nuevas experiencias no cierro ninguna puerta, absolutamente ninguna…
En mi caso me gusta que me hagan de todo en la parte trasera: lamer, acariciar y penetrar. Me suele gustar especialmente cuando, en medio de un 69, los dedos y la lengua pasen indistintamente por los dos orificios. Después, en la penetración lo que de verdad me pone es sentirme como una furcia, si puede ser con los dos agujeros bien tapados.
No os penséis que soy ninguna musa sexual, esto con mi marido lo he probado sólo unas cuantas veces, pero ahora que me he decidido a probar nuevas experiencias no cierro ninguna puerta, absolutamente ninguna…
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lunes, 27 de agosto de 2012
Amago
Pues tuve un conato de infidelidad este fin de semana. No fue algo premeditado, bueno quizás sí… Salí con unas amigas a cenar y a bailar el sábado. En ese sentido tengo suerte, mi marido ya no se pone celoso. Ejem… realmente no estoy segura de si eso es suerte o no, el caso es que no me puso demasiados problemas a que llegase a las 3 de la mañana.
La cena estuvo bien. Yo, que no estoy acostumbrada a beber, me animé muy rápido con un par de jarras de sangría (compartidas entre varias, eh?). Después decidimos ir a un sitio céntrico en el que se baila salsa. ¿Habéis estado alguna vez en un lugar así? No sé si era impresión mía, pero la tensión sexual se respiraba en el ambiente.
Ya me había pasado algo parecido hace no mucho, pero esta vez me puse mucho más cachonda. Un dominicano me sacó a la pista de baile y lo que hicimos fue frotarnos literalmente. Sentía su miembro duro en toda mi parte trasera, incluso lo toqué con las manos varias veces. Él llegó a acariciar mi coñito por encima de la ropa, quiso meter la mano pero me pareció demasiado. Mis amigas no dijeron nada, allí cada una estaba a lo suyo… Esto se acerca…
La cena estuvo bien. Yo, que no estoy acostumbrada a beber, me animé muy rápido con un par de jarras de sangría (compartidas entre varias, eh?). Después decidimos ir a un sitio céntrico en el que se baila salsa. ¿Habéis estado alguna vez en un lugar así? No sé si era impresión mía, pero la tensión sexual se respiraba en el ambiente.
Ya me había pasado algo parecido hace no mucho, pero esta vez me puse mucho más cachonda. Un dominicano me sacó a la pista de baile y lo que hicimos fue frotarnos literalmente. Sentía su miembro duro en toda mi parte trasera, incluso lo toqué con las manos varias veces. Él llegó a acariciar mi coñito por encima de la ropa, quiso meter la mano pero me pareció demasiado. Mis amigas no dijeron nada, allí cada una estaba a lo suyo… Esto se acerca…
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miércoles, 22 de agosto de 2012
Voy a ser infiel
Sé que suena tonto, pero es así. Hoy lo he decidido: voy a ser infiel. Voy a dar ese paso que quizás no tenga retorno. Siempre he valorado mucha la fidelidad en una relación de pareja, pero mis prioridades han cambiado. No me voy a sentir culpable si paso un rato de pasión con otra persona, igual que él no se siente culpable al casi no dirigirme la palabra cuando llega a casa.
Ahora somos una especie de compañeros de piso, con una responsabilidad en común: Itziar, nuestra hija. Los momentos de sexo son muy puntuales y, antes de tomar una determinación mayor, de momento voy a intentar volver a sentir cosas con otro hombre. Ahora se me plantean muchas dudas logísticas: ¿me voy de farra con mis amigas? ¿O busco algo discreto en la red?
No sé cuándo pasará, pero sé que pasará. Insisto en que no me voy a sentir culpable, aunque nunca imaginé que llegara a este límite. Y por cierto, sigo teniendo la libido por las nubes, así que físicamente necesito descargarme lo antes posible. Ya os iré contando las novedades…
Ahora somos una especie de compañeros de piso, con una responsabilidad en común: Itziar, nuestra hija. Los momentos de sexo son muy puntuales y, antes de tomar una determinación mayor, de momento voy a intentar volver a sentir cosas con otro hombre. Ahora se me plantean muchas dudas logísticas: ¿me voy de farra con mis amigas? ¿O busco algo discreto en la red?
No sé cuándo pasará, pero sé que pasará. Insisto en que no me voy a sentir culpable, aunque nunca imaginé que llegara a este límite. Y por cierto, sigo teniendo la libido por las nubes, así que físicamente necesito descargarme lo antes posible. Ya os iré contando las novedades…
lunes, 20 de agosto de 2012
Tengo sed
Hace muchísimo calor. Al menos en mi ciudad esto está siendo insufrible. Yo (que normalmente no es que beba demasiado) no paro de hidratarme. No seáis mal pensados: nada del alcohol: agua, refrescos sin gas, té helado, etc. Vamos, ese tipo de bebidas que te puedes terminar en un sorbo después de haberte gastado una pasta gansa.
¿En el sexo os gusta beber? Sí, ya sabéis a lo que me refiero: tragaos los fluidos del otro. En mi caso, no me importa aunque reconozco que me excita más que impregnen de semen otras partes de mi cuerpo, como los pechos o la propia cara. Me gusta sentir el chorro calentito en mi piel, aunque para hacerle eso a un hombre antes tengo que haberme quedado muy, muy satisfecha. Y como no es el caso, hace tiempo que no lo hago.
Otra cosa que me gusta mucho es entrelazar mi lengua con la otra persona cuando ambos acabamos de realizar sexo oral. Esa mezcla de fluidos en mi boca me pone bastante cachonda y es que ya se sabe, el refranero popular pocas veces falla: “Una mujer ha de ser una dama en la calle y una zorra en la cama”. Pues eso.
¿En el sexo os gusta beber? Sí, ya sabéis a lo que me refiero: tragaos los fluidos del otro. En mi caso, no me importa aunque reconozco que me excita más que impregnen de semen otras partes de mi cuerpo, como los pechos o la propia cara. Me gusta sentir el chorro calentito en mi piel, aunque para hacerle eso a un hombre antes tengo que haberme quedado muy, muy satisfecha. Y como no es el caso, hace tiempo que no lo hago.
Otra cosa que me gusta mucho es entrelazar mi lengua con la otra persona cuando ambos acabamos de realizar sexo oral. Esa mezcla de fluidos en mi boca me pone bastante cachonda y es que ya se sabe, el refranero popular pocas veces falla: “Una mujer ha de ser una dama en la calle y una zorra en la cama”. Pues eso.
viernes, 17 de agosto de 2012
¿Intercambiamos?
¿Habéis ido alguna vez a un local de intercambio? Yo tampoco. Pero no puedo dejar de imaginar cómo sería. He leído que suelen ser los hombres los que ‘arrastran’ a sus mujeres. Incluso que a algunos les pone bastante que a sus ‘hembras’ las posean otros machos delante de ellos. Les gusta sentirse cornudos. De hecho, en el argot se denominan ‘cornudos consentidos’, y los que la penetran, ‘corneadores’. Sí, la verdad es que tiene su lógica.
Claro, a mí si voy me gustaría eso: que me follen entre varios. No me da especial morbo que me vea mi marido y tampoco me lo imagino a él disfrutando de ello. Creo que podríamos abrir una puerta peligrosa, pero a la vez me atrae. Y por un lado, al hacerlo delante de él no le engaño, ¿no? También está la posibilidad de realizar un intercambio, así todos disfrutamos.
He meditado sobre eso: sería como cuando alguien te entra en una discoteca, pero por… parejas. Y, por supuesto, tiene que haber un consenso. Es decir, me imagino que ella está muy buena y él es horrible y se me quitan las ganas. Voy a tener que darle alguna vueltecilla más a esto, aunque me encantaría que me contaseis vuestras experiencias, si las tenéis…
Claro, a mí si voy me gustaría eso: que me follen entre varios. No me da especial morbo que me vea mi marido y tampoco me lo imagino a él disfrutando de ello. Creo que podríamos abrir una puerta peligrosa, pero a la vez me atrae. Y por un lado, al hacerlo delante de él no le engaño, ¿no? También está la posibilidad de realizar un intercambio, así todos disfrutamos.
He meditado sobre eso: sería como cuando alguien te entra en una discoteca, pero por… parejas. Y, por supuesto, tiene que haber un consenso. Es decir, me imagino que ella está muy buena y él es horrible y se me quitan las ganas. Voy a tener que darle alguna vueltecilla más a esto, aunque me encantaría que me contaseis vuestras experiencias, si las tenéis…
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miércoles, 15 de agosto de 2012
Olores
Siempre me he considerado una persona estándar en cuanto al sexo se refiere. Creía que mis fantasías, gustos y preferencias eran las normales, pero quizás estaba equivocada. Me he dado cuenta de que el olor me pone (y mucho). Y no, no me refiero al desodorante que anuncian en la televisión, que se supone nos trae a todas locas. Me refiero a olores auténticos, impactantes.
Es lo que sucede cuando, después de una larga sesión de sexo salvaje, la habitación acaba impregnada por los flujos de ambos, por el sudor de los dos y por un olor que es muy característico. Yo hace tiempo que no me veo en una de estas (acompañada), pero hace muy poquito me pegué un homenaje yo solita.
Mi marido y mi hija se marcharon al cine, a ver una de dibujos animados que yo cada día aguanto menos. Alegué un gran dolor de cabeza para -ironías de la vida- entregarme completamente al onanismo. Primero con el agua de la ducha, después con la mano, luego con el juguetito. Aquello terminó siendo vicio, un vicio total. Me volví loca: restregaba mis braguitas contra mis partes bajas y, al olerlas, me excitaba mucho más. Tuve cinco orgasmos: lo dicho, estoy muy perra.
Es lo que sucede cuando, después de una larga sesión de sexo salvaje, la habitación acaba impregnada por los flujos de ambos, por el sudor de los dos y por un olor que es muy característico. Yo hace tiempo que no me veo en una de estas (acompañada), pero hace muy poquito me pegué un homenaje yo solita.
Mi marido y mi hija se marcharon al cine, a ver una de dibujos animados que yo cada día aguanto menos. Alegué un gran dolor de cabeza para -ironías de la vida- entregarme completamente al onanismo. Primero con el agua de la ducha, después con la mano, luego con el juguetito. Aquello terminó siendo vicio, un vicio total. Me volví loca: restregaba mis braguitas contra mis partes bajas y, al olerlas, me excitaba mucho más. Tuve cinco orgasmos: lo dicho, estoy muy perra.
lunes, 13 de agosto de 2012
¿Uniformes? Mejor Profesora y estudiante
Nunca he sido mucho de hombres con uniforme, la verdad. Nunca me escucharéis (leeréis, en este caso) halagar sin mesura a los policías, bomberos y demás fauna con vestimenta similar. Que conste, respeto mucho sus oficios pero no me excita más un tío porque lleve pistola, manguera o gorrita. Lo siento, soy así.
Sin embargo, sí que me pone a tono una fantasía que he recordado en los últimos días. Como os venía comentando, estoy empezando a conocer las redes de contactos para encontrar una posible ‘futura aventura’. Ahora estoy probando una que por lo visto es muy famosa. Se llama ‘Ashley Madison’, pero no me convence mucho porque a las primeras de cambio… hay que pagar.
Por eso últimamente hasta me meto en chat convencionales. Sí, de los de toda la vida: ‘Amistad’, ‘Ligar’ y cosas así. Estuve hablando un rato con un chico joven (al menos eso decía él). Tenía 23 años (yo le saco unos cuantos) y estaba estudiando. Para el/la que no se acuerde, yo trabajo como profesora de niños más bien pequeños, pero siempre me ha gustado fantasear con que soy una reputada catedrática que tiene que aprobar a un mal estudiante… Me gustaba pensar que me lo hacía salvajemente en la mesa, tirando al suelo el examen que él mismo había suspendido. Quizás algún día…
Sin embargo, sí que me pone a tono una fantasía que he recordado en los últimos días. Como os venía comentando, estoy empezando a conocer las redes de contactos para encontrar una posible ‘futura aventura’. Ahora estoy probando una que por lo visto es muy famosa. Se llama ‘Ashley Madison’, pero no me convence mucho porque a las primeras de cambio… hay que pagar.
Por eso últimamente hasta me meto en chat convencionales. Sí, de los de toda la vida: ‘Amistad’, ‘Ligar’ y cosas así. Estuve hablando un rato con un chico joven (al menos eso decía él). Tenía 23 años (yo le saco unos cuantos) y estaba estudiando. Para el/la que no se acuerde, yo trabajo como profesora de niños más bien pequeños, pero siempre me ha gustado fantasear con que soy una reputada catedrática que tiene que aprobar a un mal estudiante… Me gustaba pensar que me lo hacía salvajemente en la mesa, tirando al suelo el examen que él mismo había suspendido. Quizás algún día…
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sábado, 11 de agosto de 2012
Reflexiones sobre posturas y demás
Hoy me apetece hablar de posturas (sexuales, se entiende). Hace unos días, harta del tedioso ‘misionero’, le dije a mi marido que probáramos algo nuevo. No sé, no me apetecía estar arriba (es que no estoy en forma, la verdad). Así que después de mucho probar, me decidí por sentarme en una mesa y que él me bombeara de pie.
La cosa se nos dio regular: él se encogía demasiado y pudo aguantar poco tiempo. No me dio tiempo a llegar al orgasmo, así que a fingir otra vez.
Pero empiezo a darme cuenta de que el problema no soy yo: tengo la líbido por las nubes, pero ya no congeniamos como antes. Pensaba que esa química electrizante del principio siempre permanecía, pero creo que me equivocaba.
Tengo ganas de hacerlo de mil maneras posibles. Un fin de semana sin más preocupación que refrescarme entre medias de coito y coito. Eso es lo que verdaderamente echo de menos. La vida adulta (con el trabajo, la niña, un matrimonio cada vez más infeliz) es demasiado aburrida. Necesito desconectar de verdad. De momento, me conformo con hacerlo con el pensamiento y os aseguro que vuelo a lugares increíbles…
Pero empiezo a darme cuenta de que el problema no soy yo: tengo la líbido por las nubes, pero ya no congeniamos como antes. Pensaba que esa química electrizante del principio siempre permanecía, pero creo que me equivocaba.
Tengo ganas de hacerlo de mil maneras posibles. Un fin de semana sin más preocupación que refrescarme entre medias de coito y coito. Eso es lo que verdaderamente echo de menos. La vida adulta (con el trabajo, la niña, un matrimonio cada vez más infeliz) es demasiado aburrida. Necesito desconectar de verdad. De momento, me conformo con hacerlo con el pensamiento y os aseguro que vuelo a lugares increíbles…
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jueves, 9 de agosto de 2012
Mujer contra mujer
Bueno, de momento no he avanzado nada en mis gestiones virtuales. Un par de charlas subiditas de tono y poco más. De momento, una cita real es demasiado para mí. Así que de vuelta a la realidad, todo sigue más o menos igual. Sigo pasando la mayor parte del día en la piscina con mi hija (mi marido ahora trabaja otro par de semanas) y a veces me pasan cosas interesantes.
Esta vez fue en el vestuario/baño. Yo bajo en bikini y con un pareo o algo similar por encima, pero lógicamente cuando tengo que ir al servicio, pues me paso por los vestuarios. No os creáis que esto es tan normal. Anonada me quedé cuando leí que todo un campeón olímpico como Ryan Lochte reconocía orinar en la piscina en la que luego competía. Hombres…
El caso es que ayer, como tantos otros días, fui al servicio y en el vestuario había una chica preciosa. Debía tener unos 20 años, medio mulata, una cuerpo de infarto y una cara de niña buena que pondría nervioso/a a cualquiera. Imagino que venía como invitada de alguien y se estaba cambiando así que la vi…desnuda. Nuestras miradas se cruzaron durante unos segundos y yo terminé la ‘faena’ muy rápido. Me había excitado, así que la siesta fue completamente en homenaje a la joven desconocida. Nunca lo he hecho con una mujer, pero ya que estamos, no me cierro puertas…
Esta vez fue en el vestuario/baño. Yo bajo en bikini y con un pareo o algo similar por encima, pero lógicamente cuando tengo que ir al servicio, pues me paso por los vestuarios. No os creáis que esto es tan normal. Anonada me quedé cuando leí que todo un campeón olímpico como Ryan Lochte reconocía orinar en la piscina en la que luego competía. Hombres…
El caso es que ayer, como tantos otros días, fui al servicio y en el vestuario había una chica preciosa. Debía tener unos 20 años, medio mulata, una cuerpo de infarto y una cara de niña buena que pondría nervioso/a a cualquiera. Imagino que venía como invitada de alguien y se estaba cambiando así que la vi…desnuda. Nuestras miradas se cruzaron durante unos segundos y yo terminé la ‘faena’ muy rápido. Me había excitado, así que la siesta fue completamente en homenaje a la joven desconocida. Nunca lo he hecho con una mujer, pero ya que estamos, no me cierro puertas…
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martes, 7 de agosto de 2012
Ligoteo virtual
Me siento como una quinceañera coquetona, pero de forma virtual. Como ya os dije, me he registrado en una página de contactos y ahora mantengo charlas con pretendientes que están al otro lado de la pantalla. Es como ligar en una discoteca pero en lugar de ofrecer una copa, te envían un emoticono… Cómo cambia la vida.
Yo aún no he puesto una fotografía. La verdad es que me da bastante vergüenza encontrarme con alguien que me conozca por casualidad. Aunque no lo creáis, esas cosas pasan. El mundo es un pañuelo y, yo, por el momento, quiero mantener mis fantasías en el más absoluto de los anonimatos. Eso sí, si veo que puede merecer la pena ya me encargaré de dar un paso al frente… aunque sea virtual.
El caso es que estoy un poco confusa con el tema de las fotografías. Siempre he sido un poco ingenua, pero no me considero gilipollas. No es normal que la mitad de los tíos tengan en su perfil una imagen que se asemeje tanto al Cristiano Ronaldo más provocativo. Lo siento, no me lo creo. Si de verdad tuvieran todos esos cuerpos, no estarían buscando flirtear por internet. Vamos, digo yo…
Pues eso, que de momento no he pasado del típico tonteillo, ninguno me ha dado la suficiente confianza para ello. Voy a seguir indagando, que imagino que entre tanto hombre disponible, alguno habrá potable… ¿no?
Yo aún no he puesto una fotografía. La verdad es que me da bastante vergüenza encontrarme con alguien que me conozca por casualidad. Aunque no lo creáis, esas cosas pasan. El mundo es un pañuelo y, yo, por el momento, quiero mantener mis fantasías en el más absoluto de los anonimatos. Eso sí, si veo que puede merecer la pena ya me encargaré de dar un paso al frente… aunque sea virtual.
El caso es que estoy un poco confusa con el tema de las fotografías. Siempre he sido un poco ingenua, pero no me considero gilipollas. No es normal que la mitad de los tíos tengan en su perfil una imagen que se asemeje tanto al Cristiano Ronaldo más provocativo. Lo siento, no me lo creo. Si de verdad tuvieran todos esos cuerpos, no estarían buscando flirtear por internet. Vamos, digo yo…
Pues eso, que de momento no he pasado del típico tonteillo, ninguno me ha dado la suficiente confianza para ello. Voy a seguir indagando, que imagino que entre tanto hombre disponible, alguno habrá potable… ¿no?
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domingo, 5 de agosto de 2012
Depresión post-vacacional
Y no, no es por lo bien que me lo he pasado en San Juan, junto a mi marido y a mi hija. Más bien es todo lo contrario. De Itziar no tengo queja, obviamente. Sólo las madres entenderán el profundo amor que se profesa a un vástago. Me encanta estar con ella. Pero el viaje, precisamente, estaba concebido para otra cosa. En Alicante se encuentra la hermana de mi marido y la idea es que nuestra hija se quedara con ella un par de días para dejarnos solos, relajados, tranquilos pero sobre todo… solos.
Es curioso, hacía mucho tiempo que no estaba a solas con mi marido durante tantas horas seguidas. Siempre he pensado que en las relaciones de confianza llega un momento en que los silencios no son incómodos, son naturales. Todo lo contrario que al principio, cuando no conoces a la otra persona y no sabes muy bien qué decir. Esa sensación es la que he tenido en estos días con mi esposo. La situación es más bien preocupante, teniendo en cuenta que llevamos juntos diez años (dos de relación y ocho de matrimonio).
Se ha perdido la electricidad, el feeling, la conexión. Obviamente, esto también se ha extrapolado al terreno sexual. Lo esperado en una pareja que lleva sin poder estar a solas muchos meses es que la pasión de desborde. Vamos, no haber salido de la habitación del hotel. Pues todo lo contrario. Me asfixiaba en esas cuatro paredes y el sexo ha sido… normalito. He tenido que volver a fingir orgasmos, no ha quedado otra.
Con este panorama, comprenderéis que mi estado anímico no es el mejor. Tengo serias dudas sobre si soy feliz en mi matrimonio. ¿Será solamente una racha pasajera? No lo sé, pero necesito comprobarlo de alguna manera y el único modo es saber si podré volver a sentir algunas cosas con otra persona. Me lo voy a tomar con calma y voy a utilizar la red para buscar potenciales contactos esporádicos. Tan sólo es una vaga idea, pero ya me he informado de que hay varias ‘redes sociales’ que de alguna manera, facilitan la infidelidad. Vamos, como un ‘Facebook’ para poner los cuernos. De momento, he encontrado ésta: ‘Romance Secreto’. Aviso a navegantes: ya estoy registrada…
Es curioso, hacía mucho tiempo que no estaba a solas con mi marido durante tantas horas seguidas. Siempre he pensado que en las relaciones de confianza llega un momento en que los silencios no son incómodos, son naturales. Todo lo contrario que al principio, cuando no conoces a la otra persona y no sabes muy bien qué decir. Esa sensación es la que he tenido en estos días con mi esposo. La situación es más bien preocupante, teniendo en cuenta que llevamos juntos diez años (dos de relación y ocho de matrimonio).
Se ha perdido la electricidad, el feeling, la conexión. Obviamente, esto también se ha extrapolado al terreno sexual. Lo esperado en una pareja que lleva sin poder estar a solas muchos meses es que la pasión de desborde. Vamos, no haber salido de la habitación del hotel. Pues todo lo contrario. Me asfixiaba en esas cuatro paredes y el sexo ha sido… normalito. He tenido que volver a fingir orgasmos, no ha quedado otra.
Con este panorama, comprenderéis que mi estado anímico no es el mejor. Tengo serias dudas sobre si soy feliz en mi matrimonio. ¿Será solamente una racha pasajera? No lo sé, pero necesito comprobarlo de alguna manera y el único modo es saber si podré volver a sentir algunas cosas con otra persona. Me lo voy a tomar con calma y voy a utilizar la red para buscar potenciales contactos esporádicos. Tan sólo es una vaga idea, pero ya me he informado de que hay varias ‘redes sociales’ que de alguna manera, facilitan la infidelidad. Vamos, como un ‘Facebook’ para poner los cuernos. De momento, he encontrado ésta: ‘Romance Secreto’. Aviso a navegantes: ya estoy registrada…
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domingo, 29 de julio de 2012
Crónica de un adulterio anunciado
Pues al final la fantasía se hizo realidad, al menos en parte. Todavía estoy un poco aturdida, porque se puede decir que ya he cometido mi primer adulterio. Al menos en parte. No os creáis que la fiesta de la piscina terminó convirtiéndose en una suerte de bacanal. Ni mucho menos. Pero para mí fue un cúmulo de sensaciones: tensión sexual, ansiedad, culpa, deseo… y un poco de placer.
El evento comenzó como a las nueve de la noche. En total éramos como diez personas, cinco parejas para ser más exactos. Los hombres se pusieron a beber y a comentar las últimas novedades futbolísticas desde el principio. Javi (mi marido) congenió muy bien con un tal Luis, así que yo me dediqué a cotillear con mi amiga Sara (la anfitriona de la fiesta).
Las horas fueron pasando: Javi se acercaba, me daba un beso, me decía cosas al oído y jugaba al mus. Todos los hombres menos uno estaban enfrascados en las cartas. Manu (el marido de Sara) no sabía jugar a las cartas (o al menos alegó eso) y estuvo casi todo el tiempo con nosotras. Nos pusimos a jugar a un juego de mesa llamado ‘password ‘. También se jugaba por parejas y también corría el alcohol. En un momento dado, el hielo se acabó. Manu se postuló como voluntario para ir a la gasolinera en coche (él no bene alcohol) pero dijo que solo no iba. Sara, sin pensarlo mucho, me instó a que le acompañase.
Y así fue. No recuerdo ni de qué estábamos hablando, yo estaba bastante mareada y la cabeza me daba vueltas. En un semáforo en rojo, sentí que su mano se apoyaba sobre mi muslo izquierdo. Estaba tan acongojada que no hice nada. Paró el coche en un apartado de la gasolinera y me dio un beso. Me quedé paralizada. ¿En realidad me estaba pasando eso a mí?
Se me bajó el ‘pedo’ de un plumazo y reaccioné. Le dije que no podía pasar nada más, que Sara era mi amiga y que, sobre todo, mi marido estaba esperándome. Que lo mejor era que no nos viéramos por un tiempo. Él sólo sonreía y acató mi decisión. No sé, este tío es verdaderamente extraño. Me da a mí que mi amiga debe tener varios cuernos. Dejé de beber y le dije a Javi que estaba muy cansada, que nos fuéramos. Se enfurruñó pero terminó aceptando. Ahora me siento rara, voy a intentar no darle más vueltas al asunto.
Fue una tontería y punto. Me voy unos días de vacaciones a San Juan (Alicante). Dejaré de escribir por un espacio breve de tiempo e intentaré poner en orden mis ideas. Un besito a todos/as.
El evento comenzó como a las nueve de la noche. En total éramos como diez personas, cinco parejas para ser más exactos. Los hombres se pusieron a beber y a comentar las últimas novedades futbolísticas desde el principio. Javi (mi marido) congenió muy bien con un tal Luis, así que yo me dediqué a cotillear con mi amiga Sara (la anfitriona de la fiesta).
Las horas fueron pasando: Javi se acercaba, me daba un beso, me decía cosas al oído y jugaba al mus. Todos los hombres menos uno estaban enfrascados en las cartas. Manu (el marido de Sara) no sabía jugar a las cartas (o al menos alegó eso) y estuvo casi todo el tiempo con nosotras. Nos pusimos a jugar a un juego de mesa llamado ‘password ‘. También se jugaba por parejas y también corría el alcohol. En un momento dado, el hielo se acabó. Manu se postuló como voluntario para ir a la gasolinera en coche (él no bene alcohol) pero dijo que solo no iba. Sara, sin pensarlo mucho, me instó a que le acompañase.
Y así fue. No recuerdo ni de qué estábamos hablando, yo estaba bastante mareada y la cabeza me daba vueltas. En un semáforo en rojo, sentí que su mano se apoyaba sobre mi muslo izquierdo. Estaba tan acongojada que no hice nada. Paró el coche en un apartado de la gasolinera y me dio un beso. Me quedé paralizada. ¿En realidad me estaba pasando eso a mí?
Se me bajó el ‘pedo’ de un plumazo y reaccioné. Le dije que no podía pasar nada más, que Sara era mi amiga y que, sobre todo, mi marido estaba esperándome. Que lo mejor era que no nos viéramos por un tiempo. Él sólo sonreía y acató mi decisión. No sé, este tío es verdaderamente extraño. Me da a mí que mi amiga debe tener varios cuernos. Dejé de beber y le dije a Javi que estaba muy cansada, que nos fuéramos. Se enfurruñó pero terminó aceptando. Ahora me siento rara, voy a intentar no darle más vueltas al asunto.
Fue una tontería y punto. Me voy unos días de vacaciones a San Juan (Alicante). Dejaré de escribir por un espacio breve de tiempo e intentaré poner en orden mis ideas. Un besito a todos/as.
jueves, 26 de julio de 2012
¡Qué nervios!
Hacía tiempo que no me sentía así. Estoy nerviosa, con una mezcla en mi interior de ilusión y desasosiego, más propia de cuando tenía quince años y había quedado por primera vez con un chico en el parque de debajo de mi casa. Esta vez la cosa es bien diferente. El próximo sábado vamos a la casa de la sierra de uno de nuestros matrimonios ‘amigo’. Ya os hablé de ellos. Ella es compañera de trabajo (Sara) y él es el objeto prohibido de mi deseo (Manu).
El evento comienza a las 20:00 aproximadamente y creo que somos varios los invitados (15 más o menos). Nuestra hija se queda con su abuela (gracias mamá, no estás pagada), así que nosotros vamos con la simple intención de pasar una noche agradable. Hay piscina, habrá alcohol… Vamos, lo ideal para desinhibirse si fuera una mujer soltera y si el hombre que me interesa no fuera la pareja de una amiga.
Es que soy muy peliculera y estoy atacada por algo que no va -ni puede- a pasar. Voy a intentar actuar con normalidad. Ni siquiera me planteo si cierro puertas o no, porque sé que todo esto sólo ocurre en mi imaginación. De todas formas, me he comprado un vestido para la ocasión. Entendedme, hace mucho, mucho tiempo que no salgo por ahí. El sábado o lo más tardar el domingo tendréis vuestra prometida crónica. ¡Buen finde a todos/as!
El evento comienza a las 20:00 aproximadamente y creo que somos varios los invitados (15 más o menos). Nuestra hija se queda con su abuela (gracias mamá, no estás pagada), así que nosotros vamos con la simple intención de pasar una noche agradable. Hay piscina, habrá alcohol… Vamos, lo ideal para desinhibirse si fuera una mujer soltera y si el hombre que me interesa no fuera la pareja de una amiga.
Es que soy muy peliculera y estoy atacada por algo que no va -ni puede- a pasar. Voy a intentar actuar con normalidad. Ni siquiera me planteo si cierro puertas o no, porque sé que todo esto sólo ocurre en mi imaginación. De todas formas, me he comprado un vestido para la ocasión. Entendedme, hace mucho, mucho tiempo que no salgo por ahí. El sábado o lo más tardar el domingo tendréis vuestra prometida crónica. ¡Buen finde a todos/as!
martes, 24 de julio de 2012
Nuevas experiencias
Como os he venido contando últimamente, mi cuerpo me está pidiendo (cada vez con más insistencia), una alegría. Pero sigo siendo una mujer casada, con una hija y sin ninguna experiencia en esto de innovar. Por eso, estoy buscando nuevas fórmulas que no necesariamente me lleven a una infidelidad explícita. Me he informado sobre el mundo liberal. En mi ciudad hay varios locales de ambiente ‘swinger’. Y me digo: si lo ve él, no hay engaño posible…
Aún así, es complicado. No puedo confesarle a mi marido que lo que de verdad quiero es mantener un encuentro sexual con otro -u otros- hombre. Tengo que envolverlo de alguna manera que también sea placentera para él. En una hipotética fantasía, también podría haber otra mujer, algo a lo que él seguro que no se negaría (aunque a mí eso de momento, ni fu ni fa).
Dentro de poco es su cumpleaños. Puedo invitarle a una cena en la que el alcohol haga rápido su efecto y después llevarle ‘medio engañado’ a uno de estos locales. Por lo que he leído, nadie nos obligará a nada. Es decir, podemos bailar sin más y a lo sumo, observar lo que hacen otros. De todas formas, me produce bastante pavor proponerle todo esto. Puede que luego no haya marcha atrás…
Aún así, es complicado. No puedo confesarle a mi marido que lo que de verdad quiero es mantener un encuentro sexual con otro -u otros- hombre. Tengo que envolverlo de alguna manera que también sea placentera para él. En una hipotética fantasía, también podría haber otra mujer, algo a lo que él seguro que no se negaría (aunque a mí eso de momento, ni fu ni fa).
Dentro de poco es su cumpleaños. Puedo invitarle a una cena en la que el alcohol haga rápido su efecto y después llevarle ‘medio engañado’ a uno de estos locales. Por lo que he leído, nadie nos obligará a nada. Es decir, podemos bailar sin más y a lo sumo, observar lo que hacen otros. De todas formas, me produce bastante pavor proponerle todo esto. Puede que luego no haya marcha atrás…
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domingo, 22 de julio de 2012
Un domingo cualquiera
Escribo esta crónica poco tiempo después de que haya sucedido. Todo ha sido muy rápido e intenso. Estábamos en la piscina de casa (mi marido, mi hija y yo) y se acercaba la hora de comer. Podéis llamarnos horteras o típicos, pero los domingos solemos comer paella que encargamos de fuera. Bueno, el caso es que mi marido quería ver la carrera de Fórmula 1 y se ha subido con Itziar a casa. A mí esto de los coches me aburre un poco, así que me he quedado un poco más.
Los que estéis en el centro de la península sabréis que en estos días el calor está arremetiendo con fuerza. Así que me he dado un último chapuzón antes de comer. En ese momento no había mucha gente dentro del agua y tampoco fuera de ella. Me he fijado en el césped, donde un joven (tendría unos 25 años) estaba haciendo abdominales y flexiones. Creo que es el sobrino de unos vecinos o algo así. Qué más da.
Yo estaba ya metida en el agua, con medio cuerpo apoyado en un bordillo. Aparentaba estar relajada, aunque eso no era del todo cierto. Me había colocado justo en la salida de uno de esos chorritos que hay en toda piscina que se precie. Como no había casi nadie, podía estar dándome placer de cintura por abajo y fingir normalidad en el rostro. Miraba al chico y mientras movía con disimulo mi pelvis, imaginaba cosas. Justo cuando él entraba en la piscina y me regalaba una sonrisa de cortesía, yo estaba llegando al orgasmo.
Ha sido jodidamente espectacular. Después he subido a casa y mi marido estaba muy contento porque Fernando Alonso había ganado la carrera. Hoy hemos corrido todos.
Los que estéis en el centro de la península sabréis que en estos días el calor está arremetiendo con fuerza. Así que me he dado un último chapuzón antes de comer. En ese momento no había mucha gente dentro del agua y tampoco fuera de ella. Me he fijado en el césped, donde un joven (tendría unos 25 años) estaba haciendo abdominales y flexiones. Creo que es el sobrino de unos vecinos o algo así. Qué más da.
Yo estaba ya metida en el agua, con medio cuerpo apoyado en un bordillo. Aparentaba estar relajada, aunque eso no era del todo cierto. Me había colocado justo en la salida de uno de esos chorritos que hay en toda piscina que se precie. Como no había casi nadie, podía estar dándome placer de cintura por abajo y fingir normalidad en el rostro. Miraba al chico y mientras movía con disimulo mi pelvis, imaginaba cosas. Justo cuando él entraba en la piscina y me regalaba una sonrisa de cortesía, yo estaba llegando al orgasmo.
Ha sido jodidamente espectacular. Después he subido a casa y mi marido estaba muy contento porque Fernando Alonso había ganado la carrera. Hoy hemos corrido todos.
viernes, 20 de julio de 2012
Sumisa
Últimamente me gusta que me dominen en la cama. Sé que puede sonar un poco soez y alguno/a os podéis asustar, pero me excita sentirme una cualquiera, que parezca que el hombre me está utilizando. Con mi marido esto no funciona, la verdad. Él es un hombre parco en palabras en cuanto a sexo se refiere y sentirme una sumisa de un tío al que he visto en el baño un millón de veces, pues como que no…
Me encantaría poder hacerlo alguna vez así con un desconocido, que me ate las manos, que me tape la boca. Incluso preferiría no verle el rostro, tan sólo sentir sus embestidas y cumplir sus mandatos como una niña muy buena (o muy mala, según se mire).
Pero mi realidad sigue estando en la ciudad, con la piscina y los sudokus como grandísimas atracciones. La verdad es que no creo que nunca llegue a cumplir ninguno de los deseos que plasmo aquí. Llamadme mojigata, pero todavía tengo que quitarme muchas correas… y algún que otro anillo.
Me encantaría poder hacerlo alguna vez así con un desconocido, que me ate las manos, que me tape la boca. Incluso preferiría no verle el rostro, tan sólo sentir sus embestidas y cumplir sus mandatos como una niña muy buena (o muy mala, según se mire).
Pero mi realidad sigue estando en la ciudad, con la piscina y los sudokus como grandísimas atracciones. La verdad es que no creo que nunca llegue a cumplir ninguno de los deseos que plasmo aquí. Llamadme mojigata, pero todavía tengo que quitarme muchas correas… y algún que otro anillo.
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miércoles, 18 de julio de 2012
Aniversario
Hoy se cumplen ocho años desde que me casé. Sí, quizás parezca un poco extraño eso de contraer matrimonio en pleno mes de julio, con todo el calorazo en su momento culmen. Pero bueno, lo cierto es que no fue en pleno centro de España. Nos casamos en Verín, un pequeño pueblo de Ourense. Fue una ceremonia mediana (ni en la más estricta intimidad, ni entre lor de multitudes).
No sé cómo me siento: si feliz, infeliz o directamente no siento nada especial. Tengo que reconocer que para mí esto de las fechas siempre ha sido medianamente relevante. Tengo muy buena memoria y me suelo acordar de todos los cumpleaños de la gente de mi alrededor, así como de los días marcados en el calendario. Y de hecho, sé perfectamente que hoy es nuestro aniversario pero aún no he dicho nada.
Le he comprado un pequeño detalle pero ni siquiera estoy segura de dárselo. En ocho años las cosas han cambiado mucho. Siempre fui un poco idealista, por eso me negaba a tener una relación insulsa y anodina. Siempre me decían que la vida no era un cuento de hadas, princesas y príncipes. Y ahora me doy cuenta de que quizás debería haberles hecho un poquito de caso.
No sé cómo me siento: si feliz, infeliz o directamente no siento nada especial. Tengo que reconocer que para mí esto de las fechas siempre ha sido medianamente relevante. Tengo muy buena memoria y me suelo acordar de todos los cumpleaños de la gente de mi alrededor, así como de los días marcados en el calendario. Y de hecho, sé perfectamente que hoy es nuestro aniversario pero aún no he dicho nada.
Le he comprado un pequeño detalle pero ni siquiera estoy segura de dárselo. En ocho años las cosas han cambiado mucho. Siempre fui un poco idealista, por eso me negaba a tener una relación insulsa y anodina. Siempre me decían que la vida no era un cuento de hadas, princesas y príncipes. Y ahora me doy cuenta de que quizás debería haberles hecho un poquito de caso.
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domingo, 15 de julio de 2012
Deseos de fin de semana
El fin de semana no ha sido demasiado intenso ni ha pasado nada fuera de lo común, aunque quizás pase más adelante… Bueno, la verdad es que no creo, porque lo más probable es que me haya montado una película en mi cabeza yo solita pero quién sabe. Os cuento…
El sábado por la noche ya teníamos pensado ir a cenar y a tomar algo a alguna terraza. Dejamos a Itziar-nuestra hija- con mi madre -su abuela- y nos daríamos una vuelta. Imagino que como todas las parejas de nuestra quinta, contamos con varios matrimonios con los que tomar alguna copichuela de vez en cuando. Uno de ellos es el formado por Sara y Manu. Sara es compañera mía en el cole (ella es profesora de educación física, la verdad es que está muy bien) y Manu su marido. Nos vemos muy de vez en cuando, así que tampoco somos íntimos ni nada parecido…
Durante la cena todo transcurrió con normalidad: que si un poco de trabajo por aquí, que si fútbol por allá (como somos campeones de Europa otra vez), que si nos cambiamos a un sitio más animado… Y es cuando empezó todo (o al menos yo lo vi así). Fuimos a uno de los locales de moda de los ‘papis’ jóvenes y con el primer ‘gin tonic’ comencé a notar cómo Manu (que estaba enfrente de mí), me miraba de forma extraña, lasciva, con deseo. Vamos, creo que quería comerme.
Manu es alto, rubio, sin mucho vello en su cuerpo (es uno de esos metrosexuales), trabaja en un gimnasio y es más bien tímido. Después de muchas miradas hacia mi boca, hacia mi escote, hacia mis muslos, dio la casualidad de que nos quedamos solos, ya que nuestras respectivas parejas habían ido al baño. No sé si era yo, pero la tensión sexual se respiraba, casi se podía tocar. La verdad es que no hablamos mucho, estábamos nerviosos. Él me pidió fuego y al ir a ofrecerle el encendedor, nuestras manos se rozaron. Os juro que saltó electricidad. Después me fui a mi casa y me acosté con mi marido, como tooooodos los días.
El sábado por la noche ya teníamos pensado ir a cenar y a tomar algo a alguna terraza. Dejamos a Itziar-nuestra hija- con mi madre -su abuela- y nos daríamos una vuelta. Imagino que como todas las parejas de nuestra quinta, contamos con varios matrimonios con los que tomar alguna copichuela de vez en cuando. Uno de ellos es el formado por Sara y Manu. Sara es compañera mía en el cole (ella es profesora de educación física, la verdad es que está muy bien) y Manu su marido. Nos vemos muy de vez en cuando, así que tampoco somos íntimos ni nada parecido…
Durante la cena todo transcurrió con normalidad: que si un poco de trabajo por aquí, que si fútbol por allá (como somos campeones de Europa otra vez), que si nos cambiamos a un sitio más animado… Y es cuando empezó todo (o al menos yo lo vi así). Fuimos a uno de los locales de moda de los ‘papis’ jóvenes y con el primer ‘gin tonic’ comencé a notar cómo Manu (que estaba enfrente de mí), me miraba de forma extraña, lasciva, con deseo. Vamos, creo que quería comerme.
Manu es alto, rubio, sin mucho vello en su cuerpo (es uno de esos metrosexuales), trabaja en un gimnasio y es más bien tímido. Después de muchas miradas hacia mi boca, hacia mi escote, hacia mis muslos, dio la casualidad de que nos quedamos solos, ya que nuestras respectivas parejas habían ido al baño. No sé si era yo, pero la tensión sexual se respiraba, casi se podía tocar. La verdad es que no hablamos mucho, estábamos nerviosos. Él me pidió fuego y al ir a ofrecerle el encendedor, nuestras manos se rozaron. Os juro que saltó electricidad. Después me fui a mi casa y me acosté con mi marido, como tooooodos los días.
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viernes, 13 de julio de 2012
Lo confieso: soy cinéfila
Siempre me ha apasionado el cine. Mi fil favorito es ‘El Padrino 2’. Me encanta visionar una y otra vez los orígenes de Vito Corleone. Eso era auténtico. Bueno, también me gustan algunas cursilerías como ‘Leyendas de Pasión’ o ‘El Diario de Noa’. Una también tiene su lado romántico, aunque últimamente esté un poco escondido ( y olvidado para algunos).
Pero imagino que os aburrirán mis predilecciones cinéfilas, por eso quiero contaros que he descubierto algo, que aun formando parte de la cotidianidad de la mayoría de las personas, yo no conocía: el cine erótico. El porno, para entendernos mejor. He empezado a bucear en internet (las vacaciones en la ciudad son tediosas) y he descubierto algunas páginas interesantes.
No sabía que todas ellas fueran gratuitas, la verdad. No entiendo cómo se sigue sustentando la pornografía de pago. No ceso de visionar vídeos ‘threesome’. Es decir, un trío, de dos hombres con una mujer, claro. Nunca he hecho algo así y creo que, llegado el momento, no sería capaz. Pero estoy en una época de fantasía. Y de momento, me lo sigo pasando bien yo solita…
Pero imagino que os aburrirán mis predilecciones cinéfilas, por eso quiero contaros que he descubierto algo, que aun formando parte de la cotidianidad de la mayoría de las personas, yo no conocía: el cine erótico. El porno, para entendernos mejor. He empezado a bucear en internet (las vacaciones en la ciudad son tediosas) y he descubierto algunas páginas interesantes.
No sabía que todas ellas fueran gratuitas, la verdad. No entiendo cómo se sigue sustentando la pornografía de pago. No ceso de visionar vídeos ‘threesome’. Es decir, un trío, de dos hombres con una mujer, claro. Nunca he hecho algo así y creo que, llegado el momento, no sería capaz. Pero estoy en una época de fantasía. Y de momento, me lo sigo pasando bien yo solita…
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miércoles, 11 de julio de 2012
Mi particular siesta
Reconozco que el calor me está poniendo… un tanto nerviosa. Como ya os dije, trabajo en la enseñanza infantil, por lo que ya estoy oficialmente de vacaciones. Pero no me he movido de mi casa (vivo en una gran urbe), así que estoy aburrida. Paso la mayoría del tiempo en la piscina de nuestro bloque con mi hija.
Mi marido, por su parte, sigue trabajando (es fotógrafo, aunque ya iré entrando en detalles en post posteriores). El caso es que no os voy a engañar: tengo la libido por las nubes. Mi esposo (al que desde hoy llamaremos Javi), se ha acomodado en una relación sexual ‘del montón’. Un par de coitos a la semana -como mucho- y aquí paz y después gloria. Comprendedme, yo estoy rozando los 40, está comprobado que esta es la edad de la plenitud sexual en una mujer. Bueno, al menos así lo siento yo.
Os cuento mi rutina en las vacaciones: bajo a la piscina como a las 11:00 del mediodía. Me gusta leer, así que entre chapuzón y chapuzón también buceo en las páginas de algún clásico (últimamente me está dando por recuperar a Shakespeare). Pero es que ‘Hamlet’ a veces resulta un poco denso, así que mientras Itziar juega con sus amiguitos de la ‘urba’, me pongo a fantasear. Tengo vecinos que están muy bien cuidados y simplemente imagino. Después de comer, a la hora de la siesta, suelo tener un momento tórrido y muy placentero… De momento, me conformo con el onanismo. De momento…
Mi marido, por su parte, sigue trabajando (es fotógrafo, aunque ya iré entrando en detalles en post posteriores). El caso es que no os voy a engañar: tengo la libido por las nubes. Mi esposo (al que desde hoy llamaremos Javi), se ha acomodado en una relación sexual ‘del montón’. Un par de coitos a la semana -como mucho- y aquí paz y después gloria. Comprendedme, yo estoy rozando los 40, está comprobado que esta es la edad de la plenitud sexual en una mujer. Bueno, al menos así lo siento yo.
Os cuento mi rutina en las vacaciones: bajo a la piscina como a las 11:00 del mediodía. Me gusta leer, así que entre chapuzón y chapuzón también buceo en las páginas de algún clásico (últimamente me está dando por recuperar a Shakespeare). Pero es que ‘Hamlet’ a veces resulta un poco denso, así que mientras Itziar juega con sus amiguitos de la ‘urba’, me pongo a fantasear. Tengo vecinos que están muy bien cuidados y simplemente imagino. Después de comer, a la hora de la siesta, suelo tener un momento tórrido y muy placentero… De momento, me conformo con el onanismo. De momento…
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miércoles, 4 de julio de 2012
Esta soy yo
Me considero una mujer inquieta, soñadora y ciertamente inconformista. Al menos, así es como me gusta verme, aunque tampoco estoy segura de que la vida que llevo se corresponda con esas cualidades. Pongamos que tengo más de 35 y menos de 40 años (a una dama nunca se le pregunta la edad), trabajo en la enseñanza infantil y estoy casada desde hace ocho años. Tengo una niña de seis, Itziar, mi verdadero motor.
A primera vista, imaginaréis que mi vida es buena, estándar. Precisamente eso es lo que me está atormentando por dentro. Siempre soñé con llevar una vida fuera de lo común: viajar, experimentar cosas diferentes, tener un amor de película… En definitiva, siempre quise llevar una vida bastante más alocada de que la que llevo. Desde hace tiempo, una pregunta cae como una losa en mi mente, casi a diario: ¿Soy feliz? No lo sé…
El caso es que tampoco estoy deprimida, ni nada parecido. Lo cierto es que últimamente fantaseo con muchas cosas, con variables que quizás hubieran cambiado mi vida, con intensas aventuras amorosas… Todos me dicen que es lo normal, que la pasión no dura ni siquiera dos años. Llamadme ingenua, pero yo pensaba que con la persona idónea sería eterna. Yo estoy en un segundo renacer sexual: tengo la líbido por las nubes y no paro de imaginar situaciones morbosas. De momento, no he realizado ninguna –no creo que lo haga nunca- y tampoco se lo he contado a nadie. Por eso, he decidido crear este blog, para que seáis mis confidentes…
A primera vista, imaginaréis que mi vida es buena, estándar. Precisamente eso es lo que me está atormentando por dentro. Siempre soñé con llevar una vida fuera de lo común: viajar, experimentar cosas diferentes, tener un amor de película… En definitiva, siempre quise llevar una vida bastante más alocada de que la que llevo. Desde hace tiempo, una pregunta cae como una losa en mi mente, casi a diario: ¿Soy feliz? No lo sé…
El caso es que tampoco estoy deprimida, ni nada parecido. Lo cierto es que últimamente fantaseo con muchas cosas, con variables que quizás hubieran cambiado mi vida, con intensas aventuras amorosas… Todos me dicen que es lo normal, que la pasión no dura ni siquiera dos años. Llamadme ingenua, pero yo pensaba que con la persona idónea sería eterna. Yo estoy en un segundo renacer sexual: tengo la líbido por las nubes y no paro de imaginar situaciones morbosas. De momento, no he realizado ninguna –no creo que lo haga nunca- y tampoco se lo he contado a nadie. Por eso, he decidido crear este blog, para que seáis mis confidentes…
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