martes, 24 de julio de 2012

Nuevas experiencias

Como os he venido contando últimamente, mi cuerpo me está pidiendo (cada vez con más insistencia), una alegría. Pero sigo siendo una mujer casada, con una hija y sin ninguna experiencia en esto de innovar. Por eso, estoy buscando nuevas fórmulas que no necesariamente me lleven a una infidelidad explícita. Me he informado sobre el mundo liberal. En mi ciudad hay varios locales de ambiente ‘swinger’. Y me digo: si lo ve él, no hay engaño posible…

Aún así, es complicado. No puedo confesarle a mi marido que lo que de verdad quiero es mantener un encuentro sexual con otro -u otros- hombre. Tengo que envolverlo de alguna manera que también sea placentera para él. En una hipotética fantasía, también podría haber otra mujer, algo a lo que él seguro que no se negaría (aunque a mí eso de momento, ni fu ni fa).

Dentro de poco es su cumpleaños. Puedo invitarle a una cena en la que el alcohol haga rápido su efecto y después llevarle ‘medio engañado’ a uno de estos locales. Por lo que he leído, nadie nos obligará a nada. Es decir, podemos bailar sin más y a lo sumo, observar lo que hacen otros. De todas formas, me produce bastante pavor proponerle todo esto. Puede que luego no haya marcha atrás…

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